miércoles, 17 de abril de 2019
Si Tienes uno de Estos Síntomas puede ser Inicio de Un Derrame Cerebral y NO lo sabes ¡Cuidado!
Si Tienes uno de Estos Síntomas puede ser Inicio de Un Derrame Cerebral y NO lo sabes ¡Cuidado! Un derrame puede tener consecuencias mortales, por eso es importante identificar los síntomas previos a un derrame cerebral y pedir ayuda médica a tiempo. La atención médica es la diferencia entre una lesión ligera, una discapacidad o incluso la muerte, como en el caso del músico. El cerebro necesita oxígeno y los nutrientes que lleva la sangre. El derrame cerebral se produce cuando se interrumpe ese flujo sanguíneo. Pasa cuando un coágulo bloquea el paso de la sangre o cuando hay ruptura de un vaso sanguíneo en el cerebro. Síntomas previos a un derrame cerebral. Debilidad en la cara. Es el síntoma más común, hay una debilidad repentina en la cara, el brazo o la pierna, por lo general de un lado del cuerpo, así lo informa la Organización Mundial de la Salud (OMS). Parálisis facial. Una parte de la cara está colgada, el paciente sonríe y la boca o el ojo parecen caídos. Debilidad en los brazos. Es posible que una persona no pueda ni levantar ambos brazos y mantenerlos en el aire. Tiene debilidad al levantar un objeto pequeño. El paciente siente un brazo dormido. Problemas para hablar. Se conoce como afasia, hay lentitud al hablar, el paciente articula mal las palabras, dice cosas confusas o incoherentes. Algunas personas son incapaces de hablar. Problemas de visión. Puede ocurrir en uno o en ambos ojos. Dificultad para caminar. El paciente tiene problemas para mover las extremidades. Otros síntomas. Mareo, pérdida de equilibrio o falta de coordinación, dolor de cabeza súbito y severo sin causa conocida y confusión y problemas de percepción. Recomendaciones al presentar los síntomas previos a un derrame cerebral: Pide ayuda médica de inmediato, es importante reaccionar a tiempo. Un mini-derrame cerebral se conoce como un Accidente Isquémico Transitorio, tiene los mismos síntomas, pero temporales. La hipertensión, colesterol, diabetes, fibrilación atrial, fumar, una mala dieta y la falta de actividad física incrementa el riesgo de sufrir un derrame. En ocasiones no aparecen todas las señales, no pases por alto ninguno de los síntomas, incluso si desaparecen, toma medidas inmediatamente, siempre consulta a tu médico.