sábado, 6 de abril de 2019
NO vas a Comer una sola MANZANA después de Ver este Video, TE DIRE POR QUE!!
NO vas a Comer una sola MANZANA después de Ver este Video, TE DIRE POR QUE!! Las manzanas se encuentran en múltiples variedades en todo el mundo y, en la actualidad, son conocidas por ser de las frutas más sanas, dada la cantidad de nutrientes que brindan al organismo. Durante muchos años se han utilizado como un ingrediente base para preparar múltiples recetas, ya que su sabor va muy bien en ensaladas, bebidas, postres y otras preparaciones para deleitar el paladar. 1. Regula la función intestinal. La cáscara de la manzana contiene una sustancia llamada ‘pectina’, un tipo de fibra soluble que, en pocas palabras, ayuda a regular el tránsito intestinal y, por ende, depurar el organismo. Cada pieza de manzana puede aportar hasta 5 gramos de fibra. Al regular la función intestinal, la pectina se une a los ácidos biliares (producto de la degradación del colesterol) y facilita su expulsión a través de las heces. Según se consuma, la manzana puede actuar como un antidiarreico natural o un ligero laxante. Así, por un lado sirve para casos de colitis o gastroenteritis y, por el otro, es ideal para hacerle frente al estreñimiento (cuando está cocida). Por otra parte, la manzana estimula los riñones y el hígado, por ende, ayuda a eliminar toxinas. 2. Limpia las arterias. La pectina continúa siendo uno de los componentes más destacados de esta fruta porque también ayuda a mantener ‘libres’ las arterias; es decir, libre de tapones de grasa. ¿Cómo lo consigue? Mejorando el metabolismo del colesterol. Además, sus antioxidantes (como las catequinas y la quercetina) protegen el sistema cardiovascular, en general, al favorecer su elasticidad. 3. Ayuda a adelgazar. No se puede afirmar que una manzana es un alimento “quemagrasas” natural, porque hasta ahora no hay evidencia científica que lo compruebe. Lo que sí podemos decir es que se trata de una fruta ideal para apoyar la dieta a la hora de querer bajar de peso, ya que mejora la digestión. La manzana es una fruta muy baja en calorías y por su alto aporte de fibra de digestión lenta proporciona una sensación de saciedad que impide la ingesta excesiva de comida. 4. Controla el azúcar en la sangre. Así como el consumo regular de manzanas ayuda a mejorar el metabolismo del colesterol, gracias a la pectina y la metionina, también ayuda a controlar el azúcar en la sangre. ¿Cómo lo logra? Retrasando la absorción de glucosa en el intestino. 5. Cuida la salud dental. En vista de su alto contenido en calcio, la manzana también es ideal para cuidar la salud dental. Al morder la fruta, se produce un movimiento que favorece la producción de saliva, lo cual ayuda a limpiar la dentadura. Por ende, esta fruta se ha ganado el apodo de “cepillo de dientes de la naturaleza”. Por supuesto, no asegura una higiene completa y adecuada. El movimiento que se realiza al morder la manzana también favorece el fortalecimiento de la mandíbula. 6. Buena para los huesos. El calcio no es el único mineral que requieren los huesos para estar fuertes y saludables. La manzana puede ser muy útil para este fin, ya que les aporta boro, mineral con un papel importante en el sistema óseo. También es rica en potasio, un mineral imprescindible para el equilibrio del organismo. 7. Mejora tu salud cerebral. En la cáscara de manzana se concentra un poderoso antioxidante conocido como quercetina, el cual podría ser más poderoso que la vitamina C en la protección de las células del cerebro contra el daño oxidativo que provoca la acción de los radicales libres. Por ende, comer una manzana al día podría contribuir a mantener la buena memoria y prevenir daños neurológicos. 8. Mejora la calidad de sueño. Esta fruta tiene un ligero efecto sedante gracias a su contenido de fósforo. Por ello, se recomienda comer una manzana antes de dormir para prevenir los problemas del sueño como el insomnio. Además, el fósforo es un mineral muy recomendado para prevenir los daños en el cerebro y la pérdida de memoria. 9. Reduce el riesgo de accidentes cerebrovasculares. Los compuestos antioxidantes y nutrientes de la manzana podrían disminuir el riesgo de padecer un ictus o derrame cerebral. Esto concluyó un estudio realizado por científicos de la Universidad de Wageningen en los Países Bajos, quienes demostraron que las personas que consumían una gran cantidad de manzanas (junto con frutas blancas y verduras) redujeron su riesgo de padecer problemas cerebrovasculares. 10. Contra algunos tipos de cáncer. La manzana tiene importantes niveles de catequinas y quercetinas, antioxidantes que inhiben las moléculas de los radicales libres que dan lugar al desarrollo de células cancerígenas. Los compuestos que tiene en su cáscara podrían desempeñar un papel especial en la prevención de cáncer de hígado, colon y mama.