lunes, 2 de abril de 2018
Posiciones para dormir plácidamente y sin dolores al despertar
Posiciones para dormir plácidamente y sin dolores al despertar Posiciones para dormir plácidamente y sin dolores al despertar Dicen que se pasa un tercio de la vida durmiendo, así que si se va tanto de la vida en ello que valga la pena. gpointstudio / Akos Nagy / Shutterstock.com Un gran porcentaje de personas tienen problemas de sueño, en sólo Estados Unidos 40% de las personas duermen menos de lo que corresponde, tomando en cuenta el ideal entre 7 a 8 horas. Dormir bien es una necesidad del cuerpo que requiere del sueño profundo para desintoxicar el cerebro. Además el descanso ayuda también a recuperarse física, emocional y mentalmente. Posiciones y sus ventajas y desventajas La postura que adopta la columna en cada pose así como el constante roce pueden generar pequeños problemas. Para algunos suena improbable pero cuando una persona duerme se mueve entre 2 a 4 veces por hora, lo que sería al menos 14 vueltas en un sueño de 8 horas. Lo ideal es dormir con posturas neutras, es decir, donde el cuerpo esté alineado como cuando sé esta de pie (derecho). Esta postura permite descansar y al ser horizontal al dormir, no hay presión sobre la columna y los discos intervertebrales se logran rehidratar. De espaldas (boca arriba) gpointstudio / Shutterstock.com Se recomienda: Para prevenir dolores en el cuerpo como espalda y cuello es excelente porque mantiene el cuerpo en una postura natural, o la llamada postura neutra. Tal postura neutra es la que el cuerpo requiere para el mejor descanso, desde las otras posiciones con ayuda de almohadas se puede conseguir que quede más ‘neutro’. Permite un sueño reparador que alivia dolores de huesos y músculos. Sirve para prevenir la acidez y evitar que el roce y la gravedad afecte con más flacidez para la piel que puede afectar rostro y senos. Es contraproducente: Si quiere evitar roncar esta es su peor opción. Sólo implica riesgos para la embarazadas ya que disminuye la circulación tanto propia como del neonato. De lado Africa Studio / Shutterstock.com Se recomienda: Dormir lateralmente le ayudará con problemas estomacales como el reflujo ácido, de elegir esta opción con esta finalidad no debes dormir del lado derecho. Sirve para prevenir dolores de espalda y cuello, aunque se aconseja el uso de una buena almohada que haga que la cabeza quede a una altura neutral. Esta posición es la salvación de las embarazadas más cuando están en sus últimas semanas en los que la barriga dificulta muchas poses. Además de eso, dormir boca arriba les limita la circulación, así que lateral es la opción cómoda y sana, preferiblemente del lado izquierdo ya que ayuda así al flujo sanguíneo. A diferencia de otras posturas, las embarazadas -y no embarazadas- respirarán mejor en esta posición. Para quienes sufren apnea obstructiva del sueño puede ser un alivio. Es contraproducente: Para la cara es su peor opción, el constante roce entre cara y almohada incrementará las arrugas. Así como la posición de lado hace que los senos queden colgando y puedan estirarse los ligamentos causando mayor flacidez. ¿Problemas para dormir? Estos 10 alimentos podrán ayudarte a dormir tan profundo como un bebé Posición fetal Voyagerix / Shutterstock.com Se recomienda: Si eres de esos que roncan con facilidad y fuertemente esta posición evitará que molestes a tu pareja o compañero de cuarto. Es contraproducente: Pero mientras más ‘enrollado’ sobre ti mismo estés tendrás más riesgos de dolores de espalda, cuello y hasta articulaciones. Otro contra muy importante es la presión que genera en el diafragma limitando así la respiración. Se puede disminuir usando una almohada muy gruesa que le de buen soporte a la cabeza y cuello, así como tratar de no dormir tan contraído. A largo plazo también afecta la piel y la tendencia a tener arrugas y pechos caído; así como puede afectar a los pacientes con artritis. Boca abajo stockfour / Shutterstock.com Se recomienda: Es muy común esta posición aunque no todos sepan que se considera la peor de todas, así que no se recomienda. Su ventaja sería minimizar el ronquido al quedar las vías respiratorias superiores más abiertas. Es contraproducente: Aquí la piel se expone completamente al roce con la cama, entre tantos movimientos cada día y tanto tiempo de vida que se usa en dormir, será inevitable que influya en la aparición temprana de arrugas y la flacidez de los pechos. Lo peor es que no ayuda con los dolores de espalda y cuello sino que puede empeorarlos ya que el cuerpo no logra tener la posición neutral. Así como presiona articulaciones y ciertos músculos que hacen que se despierte a veces con calambres.